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Disidentes cubanos desmienten al cardenal Ortega

Publicado el martes, 05.01.12

Disidentes cubanos desmienten al cardenal Ortega
Juan O. Tamayo
jtamayo@elnuevoherald.com

El cardenal Jaime Ortega Alamino ha dicho que los 13 disidentes que
ocuparon una iglesia de La Habana un par de días antes de que el Papa
Benedicto XVI visitara la isla, eran todos delincuentes, en gran medida
sin educación, y que al menos uno tenía problemas mentales.

Pero miembros del grupo dicen que entre ellos hay un arquitecto, un
técnico en computación, un entrenador deportivo, un contable y un
técnico forense. Al menos seis dicen que no tienen antecedentes penales,
y uno, en efecto, está perturbado mentalmente, debido a la persecución
del gobierno, según contó un amigo.

"Sólo puedo decir que los 13 son una muestra de la sociedad cubana, en
la que hay de todo", dijo en La Habana el activista de los derechos
humanos Elizardo Sánchez, quien calificó con enojo los comentarios de
Ortega de "increíbles".

Ortega, que ya ha sido calificado por sus críticos como demasiado
amistoso con gobierno de Raúl Castro, provocó una tormenta de repudio la
semana pasada, cuando criticó a los 13 disidentes durante un discurso en
la Universidad de Harvard.

"Todos eran antiguos delincuentes", declaró, añadiendo que "carecían de
un nivel de cultura". Describió a uno como aquejado por problemas
mentales, y a otro como devuelto a Cuba por las autoridades de Estados
Unidos después de cumplir seis años en una cárcel de Estados Unidos.

El "excluido" en Estados Unidos fue Carlos Miguel López Santos, quien ha
afirmado que las autoridades estadounidenses lo deportaron luego de
confundirlo con otro hombre acusado de terrorismo, dijo María López
Báez, directora de la Comisión Cubana de Derechos Humanos en Centro Habana.

Otro de los 13, efectivamente, sufre de problemas mentales, añadió
López, que dijo a El Nuevo Herald por teléfono desde La Habana que ella
los conoce a todos. Pero los problemas de esa persona fueron creados por
la represión del gobierno, señaló López, aunque no quiso identificarlo.

Durante su discurso en Harvard, Ortega no dijo cómo obtuvo la
información sobre los 13. Su oficina en La Habana no respondió a un
correo electrónico preguntando si la información había surgido de los
propios disidentes o de funcionarios del gobierno.

López dijo que los 13 eran disidentes cubanos comunes, 11 de ellos
miembros del poco conocido Partido Republicano de Cuba (PRC), y dos del
Movimiento 30 de Noviembre Frank País. Ellos ocuparon la Basílica Menor
de Nuestra Señora de la Caridad, en La Habana, el 13 de marzo, y Ortega
pidió al gobierno cubano que los obligara a salir al día siguiente.

El lunes, Nuevo Herald se comunicó con seis de los 13.

El director del PRC, Vladimir Calderón Frías, de 46 años, es un
arquitecto sin antecedentes penales, dijo López. Fue detenido el viernes
para evitar que realizara una protesta en las calles durante las
celebraciones que se llevarán a cabo hoy martes por el Día del Trabajo.
Se espera que sea liberado pronto.

Jennifer Hernández Piloto, de 23 años, dijo que ella no tenía
antecedentes penales. Precisó que no contaba con estudios universitarios
pero que obtuvo un certificado como técnico en la preparación de
alimentos. Es miembro activa del PRC y de la disidente Federación
Latinoamericana de Mujeres Rurales.

Su hermano Yosiel Guía Piloto, de 29 años, dijo que él tampoco tenía
antecedentes penales. No asistió a la universidad y trabaja como
albañil, "porque el gobierno no da empleos a los disidentes".

Daysi Ponce Arencibia dijo que ella se graduó de la escuela secundaria,
cuenta con un certificado como técnico en computación y trabajaba en el
Ministerio de Salud. Añadió que ahora repara encendedores de cigarrillos
y que carece de antecedentes penales.

El fin de semana, agentes de Seguridad del Estado les advirtieron a ella
y a otros miembros de los 13 que se mantuvieran alejados de las
celebraciones del Día del Trabajo.

"Dijeron que ese día les pertenece a ellos", agregó Ponce.

Ronnier Valentín Aguillón dijo que jugó béisbol a un "nivel
competitivo", tiene una licenciatura en Medicina Deportiva y ahora gana
algunos ingresos como practicante de santería.

Aguillón indicó que nunca fue declarado culpable de nada, pero comentó:
"Antecedentes penales tiene el cardenal. El estuvo preso como nosotros".

Ortega pasó casi un año en las Unidades Militares de Ayuda a la
Producción (UMAP), campos de trabajos forzados establecidos en la década
de 1960 a donde eran enviados personas con creencias religiosas,
desafectos al gobierno, delincuentes y homosexuales.

Fred Calderón Muñoa, portavoz del PRC, dijo que estudió Comercio en una
universidad y que trabajó como contable en la sección de archivos de una
oficina del gobierno de la provincia de La Habana. Ha sido detenido por
discutir con un policía, pero nunca fue llevado a juicio, agregó.

La único persona del grupo de los 13 que reconoce antecedentes penales
fue Madeline Caraballo Betancourt, de 42 años, quien dijo que cumplió
seis meses de prisión en el 2005 por criticar al gobierno, aunque no se
unió formalmente a la oposición hasta el 2007.

Caraballo dijo que fue despedida de su trabajo como técnica de Medicina
Forense en La Habana después de quejarse por haber recibido una
transfusión de sangre que la contaminó con el virus del sida. Ahora
compra y vende ropa usada y otros artículos.

El Nuevo Herald no pudo contactar inmediatamente a los otros disidentes
que ocuparon la iglesia: Judit Ferrer Segura, Emilio Torres Pérez,
Carlos Miguel López Santos, Niola Camila Araújo, Pastor Pérez Sánchez y
Orlando Corzo González.

http://www.elnuevoherald.com/2012/05/01/v-fullstory/1192187/disidentes-desmienten-al-cardenal.html

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