Unión Patriótica de Cuba
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Oswaldo Payá – El acto de servir

Oswaldo Payá: El acto de servir

Luis Felipe Rojas

julio 22, 2013

Sin salir todavía del asombro y el estupor compongo estas palabras para

Oswaldo. Cuando empecé a recibir los primeros mensajes sobre a muerte de

Oswaldo Payá Sardiñas estaban estrenado el filme "Caballo de guerra', en

una de sus escenas un soldado sale de su trinchera para salvar al corcel

y ante la inminencia de la muerte va rezando partes del Salmo 23, "Es

Yahvé mi pastor, nada me falta", como nada debe faltarle ahora a quien

es y será el hombre-puente, hombre-diálogo, hombre-país.

Los mensajes abarrotaban mi teléfono con las etiquetas #OswaldoPayá y la

mención @OswaldoPaya. Las preguntas de los amigos de todos los rincones,

de la isla y del mundo. El cerco policial al hospital de Bayamo, los

detalles del incidente fatal, las dudas por un testimonio sobre ula

persecución policial, los equipos de construcción en medio de la vía en

la curva El Naranjo. Las preguntas. Las respuestas. Las palabras. Las

malditas palabras.

Es difícil pensar en Payá y no remontarse a la ya conocida foto de la

Agencia EFE donde él, Antonio Díaz Sánchez y Regis Iglesia van

acercándose en aquel 10 de mayo de 2002 a la sede de la Asamblea

Nacional del Poder Popular para entregar las 11025 firmas de ciudadanos

que apoyaron el Proyecto Varela". Ahí estaba la cartografía de la Cuba

del mañana. Lo digo porque ahora los rostros de los tres se me confunden

con los de cientos de opositores anónimos, sin una marca visible para el

jolgorio "massmediático", ellos que gestaron y recogieron esas voluntades.

El más insignificante de los disidentes cubanos vio pasar por sus manos

una planilla, una copia o resumen de la gama de estrategias que Payá

quiso hacer sintonizar para que Cuba fuera diferente. Amén de virtudes,

defectos y contradicciones ahí estaba su grandeza. El régimen cubano

tuvo que mover, en un acto de acrobacia para la obediencia, al pueblo

para enmendar aquellos artículos que daban un resquicio de libertad y

que eran letra muerta en la Constitución hasta que a Oswaldo Payá le dio

por agarrarse de ellos.

El Proyecto Varela" fue una palanca que movió al país.

Pienso en Payá, pero también en Osmel Rodríguez (El chino de

Manicaragua), en Ezequiel Morales y Juan Carlos Reyes Ocaña, en los

hermanos Ferrer-García en aquel entonces, y en cientos de cubanos que

armados de valor se fueron por el país oscuro que tuvimos a buscar las

firmas para el Proyecto Varela, a juntar los deseos de ser libres o

soñar con ese tesoro que es la libertad. No apoyé todas las iniciativas

de Payá, y por eso me gané su amistad. La primera vez que nos vimos

escuchó mis argumentos sin interrumpirme. En el año 2007 me invitó a que

revisara el borrador de algo que 'cocinaba' hacía meses y todavía

agradezco aquel gesto, aquella argucia para hacerme participar. Desde

entonces me llamaba o lo hacía yo.

Las primeras personas cercanas que me hablaron de él fueron el Padre

Olbier Hernández y el Diácono Andrés Tejeda y lo hicieron como quien

describe a un ser contradictorio, servicial, reconstructor. Ellos y la

manera en que el ex-presidente norteamericano James Carter de alguna

forma lo sentó aquel día de 2002 en el Aula Magna de la Universidad de

La Habana dibujan el rostro de Payá Sardiñas en el tapiz de una Cuba que

se cuece para todos. Pero no vendrá sola, tendremos que buscarla entre

todos.

Nota: Esto lo publiqué hace un año, no tengo nada que decir que no haya

dicho entonces, he aquí otra vesz, el rexto dedivivo.

Publicado en Cruzar las Alambradas el 22 de julio del 2013

Source: "Oswaldo Payá: El acto de servir" –

http://www.martinoticias.com/content/oswaldo-paya-cuba-aniversario-proyecto-varela-/24646.html

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