Unión Patriótica de Cuba
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La hoja de ruta cubana

Publicado el sábado, 05.17.14

La hoja de ruta cubana
REGIS IGLESIAS RAMIREZ
ESPECIAL/ELNUEVO HERALD

Hoy cuando están de moda las “hojas de ruta” diseñadas en Europa o
cuando desde América otros también preparan su propia receta de
acercamiento a un régimen hereditario como el cubano que pretende
reciclarse a si mismo precisamente para no cambiar, una vez más debemos
insistir en la referencia propia, la que vuelve al pueblo para que éste
sea el protagonista de su propio destino.

Se cumplen 12 años desde que más de 10,000 cubanos con derecho al voto
demandaron un plebiscito sobre el Proyecto Varela. Este 10 de mayo una
vez más Oswaldo Payá caminó en las calles de La Habana para defender la
soberanía popular, secuestrada por más de medio siglo en la isla,
recordándonos que el camino está frente a nosotros y debemos recorrer
los escasos metros que nos separan de la ya visible meta. La primavera
de Cuba, como el líder del Movimiento Cristiano Liberación bautizó aquel
momento en que por primera vez los cubanos con “derecho al voto”
demandaron “de una ley esclava a la Ley” sus libertades, aún no ha
concluido.

Es verdad que un largo y gris invierno nos alcanzó desde aquel momento
en que renació la esperanza para toda una nación. La mayoría de entre
los más comprometidos líderes y activistas del Proyecto Varela pasaron
el resto de la década tras los muros crueles del cautiverio y luego el
destierro, inesperado y jamás deseado para muchos, ha supuesto un
paréntesis en el azaroso camino iniciado hace tanto tiempo.

Es verdad que la violencia, el crimen, la traición han intentado detener
el esfuerzo, pero lo sembrado entre lágrimas se segará con gritos de
júbilo. Orlando Zapata, Laura Pollán, Oswaldo Payá y Harold Cepero han
sido hasta el momento las últimas víctimas de la Primavera de la
Esperanza. Con ellos el régimen de la isla intentó cerrar un capítulo
aún no resuelto que toca al pueblo definir más temprano que tarde.

Pero aquel 10 de mayo del 2002 por primera vez en el periodo de
totalitarismo, desafiando al régimen en su propio terreno
constitucional, a partir de una draconiana ley para llegar a la Ley y el
Estado de Derecho, los cubanos dieron el paso cívico, un primer pequeño
paso cívico de más de 30,000 ciudadanos que venía a ser continuación de
la tradición gallarda de nuestra estirpe.

Muchos piensan que quedó demostrado lo que al menos para ninguno de
nosotros era un misterio, que el régimen podría violar su propia
constitución y sus leyes impunemente. Yo creo que tanto esfuerzo y
sacrificios no eran necesarios para tal “descubrimiento”, más bien lo
que quedó demostrado aquella vez es que los cubanos no votábamos solo
con los botes, las embajadas o aterrorizados en las farsas
anti-electorales que el régimen orquesta. Demostró el Proyecto Varela
que los cubanos sí estamos dispuestos a demandar nuestros derechos, que
podemos organizarnos, tomar las riendas de nuestro propio destino.
Demostramos que a algunos no les interesaba, ni les interesara jamás que
la soberanía sea devuelta al pueblo porque prefieren las cofradías
aviesas que les permitan mantener el estatus quo mientras ellos mismos
ponen lejos del fuego sus bardas.

La demanda popular continúa siendo el camino, la metodología para la
organización, el entusiasmo de los adeptos valientes o los cansados de
su propio cansancio. Esto lo vio claramente el régimen cubano, lo
entendió mejor, aparentemente, que algunos de sus supuestos contrarios
mediáticos aislados en su propio egoísmo y celos o su contubernio
secreto con los opresores. La junta económico-militar cubana sabe que
los comités de ciudadanos en todo el país, en cada rincón de nuestra
geografía, abrieron el camino a los cambios reales, a los cambios
verdaderos que nos llevarán un día al puerto de la libertad. Eso lo
sabían, lo saben y temen.

Hace doce años escribí, refiriéndome al día en que fuimos a la Asamblea
Nacional, Oswaldo Payá, Tony Díaz, Julio Ruiz, Ernesto Martini, Pedro
Pablo Alvarez, Osvaldo Alfonso, José Daniel Ferrer, Ricardo Montes,
Claudia Márquez y Jorge Colmenero y yo: “Seguirán reprimiéndonos,
seguirán intentando confundir a la opinión pública y a los cubanos con
maniobras disociadoras y divisionistas que a nada llevan como no sea a
intentar mantener este bochornoso estado tiránico. Pero este pueblo, del
que es gloriosa avanzada los 11,020 cubanos que dijeron: “tenemos
derecho a los derechos”, ya muestra orgulloso al mundo su resolución y
esa esperanza, esa fuerza poderosa, sostenida por el Cielo, es la fuerza
tangible que desafió desde ahora y para siempre, hasta el final, a la
dictadura y no le podrá detener ningún sicario, ningún traidor, ni aquel
pusilánime. Esto acaba de empezar.”

Nos falta poco, la tortuosa y larga ruta a la casa de la libertad está
concluyendo, depende de nosotros no cansarnos ahora.

Gestor del Proyecto Varela, ex preso político desterrado en España.

Portavoz del Movimiento Cristiano Liberación

Source: REGIS IGLESIAS RAMIREZ: La hoja de ruta cubana – Columnas de
Opinión sobre Cuba – ElNuevoHerald.com –
http://www.elnuevoherald.com/2014/05/17/1750486/regis-iglesias-ramirez-la-hoja.html

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