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Muere en Miami reconocida figura del presidio político cubano

Muere en Miami reconocida figura del presidio político cubano
El ex preso político cubano, Raúl Pérez-Coloma, “El Queso”, padeció 18
años de encarcelamiento y una vez en libertad trabajó incansablemente
por documentar listas de presos politicos cubanos. Murió el pasado
viernes a las 10 de la noche en la ciudad de Miami.
Pedro Corzo
mayo 04, 2014

LA LISTA DEL QUESO

Raúl Pérez Coloma, acaba de partir. “El Queso” como le seguirán diciendo
sin que importe el lugar donde se encuentre sus amigos y compañeros de
Presidio, ha dejado varios legados, pero en particular uno que recoge un
número notable de nombres de hombres y mujeres que transitaron por el
presidio político cubano.

Raúl Pérez Coloma.
Cuando Raúl empezó su lista seguro que no imaginó los años de su vida
que le dedicaría y menos aún que estaba reeditando en ciertos aspectos
en una isla del Caribe, la acción de un empresario alemán, Oskar
Schindler, que durante la segunda guerra mundial salvó a más de un
millar de judíos polacos de ser asesinados por las hordas nazis.

La Lista del Queso, como le dicen popularmente, fue una tarea
autoimpuesta, que demandó mucho esfuerzo y dedicación.

Compiló millares de nombres durante años de trabajo con datos personales
que hacían posible conocer la composición social de la cárcel política
cubana.

Inició la confección de la lista de presos en las circulares del
reclusorio de Isla de Pinos. Muchos, en la confianza de que el proceso
sería breve, no la consideraban importante, pero El Queso que había
caído preso en 1960 y veía pasar los años, estuvo 18 años en reclusión,
consideró necesario recoger, dejar memoria, de quienes en los tiempos
que nadie escuchaba, parafraseando el título del documental de Néstor
Almendros, se sacrificaban.

El Queso era un hombre de una personalidad muy particular. En la cárcel
trasmitía confianza y optimismo, e igual sensación transfería aun
después que enfermó de gravedad.

Manuel Villanueva con su violín y Raúl con su acordeón, en las escasas
ocasiones que permitieron instrumentos musicales en la cárcel lo que no
evitaba que fueran confiscados al otro día de haber sido recibidos,
trasmitían paz en la desesperación de los largos años de presidio.

No importaba lo duro que hubiera sido la jornada, la crueldad y abusos
de los carceleros, ellos dos, como otros de su estirpe, con música,
poesía, conferencias y clases hacían el presidio menos angustioso y
hasta productivo para cada hombre y mujer que cumpliendo con lo que
entendieron su deber, combatieron el totalitarismo.

Cuando Pérez Coloma llegó al exilio siguió con su Lista. Visitaba
hospitales, funerarias y reuniones de presos con papel y pluma en mano
para agregar en su lista a los que no la integraban todavía.

Poco después de su arribo tuvo la idea de organizar un encuentro que
llamó, “Visitas sin Rejas”. El propósito era reunir la mayor cantidad de
prisioneros políticos en un ambiente de comprometida fraternidad con el
pasado común, a la vez que se reiteraba el compromiso de seguir luchando
por la democracia en Cuba.

Era tan especial El Queso que con la muerte en los talones se reunió con
un grupo de compañeros de prisión, que le habían organizado una
despedida como si se fuera a un viaje con retorno.

Raúl murió con las botas puestas. En aquella reunión le dedicó un saludo
a cada uno de los presentes y como si fuera poco, evocando los tiempos
del presidio, junto a su amigo Villanueva, tomo su inseparable acordeón
e interpretaron, Villanueva violín en mano, una canción compuesta en la
cárcel, “Isla de Pino Adiós”, de Carlos Besada y el himno de los
prisioneros políticos cubanos, “La Montaña”.

Consciente que su tiempo se agotaba seleccionó a la persona que seguiría
su obra, escogió bien, fue preciso en su elección, le entregó su lista,
la Lista del Queso a José Bello Ferrer, un compañero que le había
prestado asistencia por años en su empeño.

Para cerrar esta nota de penas y glorias nada mejor que un párrafo de un
escrito de El Queso, “Es en ésta época en que M. Villanueva con su
violín y yo comenzamos a tocar juntos y descubrimos que nos llevábamos
tan bien que desde entonces estamos unidos musicalmente (46 años)”.

“Como por mucho tiempo no oímos música, sólo se cantaban, acompañados de
guitarras, las canciones de los años 50 o anteriores, es por eso que en
este CD sólo escucharemos viejas melodías, que eran las que tocaba por
peticiones verbales o escritas en papelitos que dejaban en mi celda”.

“Comenzaba siempre a las 7 pm con un tema (Indian love call) que es el
que inicia este CD, idea de Alfredo Izaguirre. Le sigue Isla de Pinos de
C. Besada y finaliza con La Montaña, de M. Villanueva y que se convirtió
en nuestro himno. Espero que éste exclusivo regalo que hago a mis
compañeros de prisión de tantos años les agrade y lo guarden con el
mismo cariño que está hecho”.

La muerte de El Queso fue precedida por la de Fabio Ramos. Dos robles
que se fueron.

Source: Muere en Miami reconocida figura del presidio político cubano –
http://www.martinoticias.com/content/muere-en-miami-reconocida-figura-del-presidio-hist%C3%B3rico-cubano-/34751.html

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