Unión Patriótica de Cuba
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Empoderamientos y encadenamientos

Empoderamientos y encadenamientos
[20-06-2016 16:16:10]
Lcdo. Sergio Ramos

(www.miscelaneasdecuba.net).- Sabiamente, José Martí nos planteó un día
que “en política lo real es lo que no se ve”, y como corolario podemos
concluir que lo que mucho de lo que vemos en la política internacional
es la fachada que encubre esa realidad.
Hace año y medio el presidente de los Estados Unidos anunció la
“normalización” de las relaciones entre Washington y La Habana,
justificándola bajo el argumento del propósito de “empoderar“ al pueblo
de Cuba. Luego viajó a la ruinosa “maravilla” habanera, para allí
continuar con su teatral obra dando un discurso lleno de expresiones
concurrentes con las demandas de derechos y libertades de la oposición,
reuniéndose luego con algunos destacados opositores, para después
asistir a un partido de pelota con el dictador cubano de turno y su
séquito de esbirros.

Pero mientras el espectáculo se desarrolla ante el público, tras
bastidores se maquina un entretejido de convenios y acuerdos que a
medida que vaya pasando el tiempo, irán aflorando a la luz, dejando ver
el lado oscuro de este contubernio.

Ya hay algunas señales que nos indican el curso pautado por ambos
gobiernos a ambos lados del estrecho de La Florida y que nos permiten ir
haciendo ajustes en las estrategias y métodos de lucha (Ajustes: no
rendiciones y ni claudicaciones) y prepararnos para los eventuales
escenarios futuros de la lucha por la libertad de Cuba.

Del lado estadounidense, vemos como se eliminan restricciones para
viajar a Cuba, se establecen acuerdos de cooperación en cuanto a
seguridad entre funcionarios de la Seguridad cubana y el US Department
of Homeland Security. Varios funcionarios federales y estatales de alto
nivel visitan a Cuba para tener reuniones con vistas a proyectos de
cooperación entre ambos países. La embajada americana en La Habana
empieza a restringir las visas a opositores, —- por ahora a algunos de
bajo perfil — que desean reunirse con el exilio cubano en el exterior,
mientras concede visas de visita a funcionarios destacados del Partido
Comunista de Cuba.

En hechos concretos: Más de 94,000 ciudadanos americanos han visitado
Cuba entre enero y mayo de este año. Una media docena de gobernadores
de distintos estados han visitado la isla entre ellos el gobernador de
Puerto Rico. Más de una docena de congresistas y senadores federales han
visitado a Cuba reuniéndose con la cúpula gobernante. Altos funcionarios
de corporaciones multinacionales americanas han viajado a la isla para
reunirse con funcionarios cubanos con vistas a abrir negocios en Cuba.
Las líneas aéreas americanas se aprestan a regularizar vuelos
comerciales desde distintas partes de Estados Unidos hacia diferentes
destinos en Cuba. Los cruceros también se aprestan a viajar a Cuba, de
hecho la línea ‘Carnival’ ya los ha iniciado y se planea el
restablecimiento del servicio de ferrys a La Habana. Y mientras la
Embajada de Estados Unidos en Cuba niega visas a opositores poco
conocidos en el exterior para que se reúnan con opositores del exilio,
le concede visas a los altos dirigentes del régimen, como la
recientemente otorgada al ex embajador de Cuba en la ONU y ex presidente
del seudo-parlamento cubano Ricardo Alarcón para que se reúna en Puerto
Rico con los extremistas anti-americanos y dirigentes comunistas
en San Juan.

De lado cubano, se hace lo contrario a la liberalidad mostrada por
Estados Unidos. Los opositores dentro del país están sujetos a una
fuerte y constante represión por parte del régimen dictatorial. Entre
enero y mayo de 2016 se han producido 6,094 detenciones de opositores en
Cuba. En vez de fomentar la libertad comercial y de empresa, el régimen
los restringe, los reprime y los multa. De ese modo, unos 8,000
carretilleros (vendedores ambulantes de viandas y frutas) fueron
confiscados y multados. Muchos cuentapropistas son acosados por
policías e inspectores y sus negocios y productos confiscados, y los que
escapan al cerco tienen que pagar elevados impuestos (51% de sus
ingresos) y multas altísimas que los estrangulan. Sin embargo, solo
sobreviven y progresan algunos negocios que están en manos de personas
vinculadas a la alta jerarquía del régimen.

Mientras el gobierno americano liberaliza las visitas a Cuba, la
dictadura cubana restringe discriminatoriamente la entrada a los
nacionales cubanos y limita las salidas de ciertos opositores que tienen
restricciones por razones políticas a un solo viaje al exterior (Como
los casos de Oscar Elias Bisset o José Daniel Ferrer, o simplemente se
las deniegan, como le acaba de suceder a Berta Soler).

La dictadura discrimina y viola derechos humanos a los cubanos en el
exterior obligándolos a sacar una visa (que con cínico sofisma el
régimen llama “permiso de entrada”) para poder viajar a su propio país.

Mientras los funcionarios castristas viajan a reunirse con los
pro-castristas en el exterior, algunos de ellos vinculados con el
extremismo de izquierda en Estados Unidos (Como el caso de Alarcón,
antes citado), a la oposición exterior cubana no se les permite reunirse
en Cuba para fines políticos de oposición con los opositores de la isla,
so pena de ser encarcelados.

Mientras la cúpula del poder en Cuba se reúne con los inversionistas
americanos para procurar jugosos negocios y dividendos para sus cuentas
en paraísos fiscales (véanse los Papeles de Panamá), el pueblo de Cuba
hoy pasa por un aumento en la escases de alimentos y productos básicos,
incrementándose las penurias y la miseria del cubano de a pie.

Entonces preguntamos ¿A quién empodera esta política de ‘normalización’
de relaciones con Cuba? Se cae de la mata. Empodera a la oligarquía
gobernante y contribuye a oprimir y encadenar más al pueblo cubano. Esa
es la realidad que están produciendo las conversaciones tras bastidores
y el efecto que está generándose con el acercamiento Washington – La Habana.

Pero pudiera haber más encadenamientos al pueblo cubano en el mediano
plazo. Todo dependerá del curso que tome la nueva administración en la
Casa Blanca, tras finalizar el mandato presidencial de Barak Obama.

De asumir el gobierno un presidente afín con la política de Obama, los
Estados Unidos levantarán el embargo y cerrarán las puertas a la
oposición cubana en el exterior, para impedir que sus acciones políticas
contra el régimen de los hermanos Castro, puedan afectar la
‘normalización’. Dependiendo la posición respecto a Cuba que adopte
nuevo mandatario y de continuar con la nueva política de acercamiento
con la dictadura castrista, podríamos esperar medidas asfixiantes y
limitantes para debilitar el exilio militante. Para hacer memoria,
debemos recordar que una vez Washington nos ayudaba en la lucha para
liberarnos de la tiranía, hasta un día en que acordaron con la URSS el
Pacto Kennedy-Kruchev y desde entonces los fuimos perseguidos y a partir
de ahí, existió y aun existe en cárceles americanas, un presidio
político de luchadores cubanos por la libertad de Cuba en el exilio,
v.g. el caso de Eduardo Arocena.

La política internacional no tiene amigos, solo intereses. A tenor con
los actuales intereses a uno y otro lado del estrecho de La Florida,
hemos de prepararnos para confrontar, desde una fuerte acción política
unitaria del exilio y la oposición interna, el incremento de esos lazos
que ya empiezan a contribuir a empoderar y afianzar la oligarquía
opresora, a costa de encadenar las aspiraciones de libertad del pueblo,
mientras el régimen dictatorial se encamina cautamente hacia su mutante
implementación de un modelo criollizado de capitalismo de estado a lo
vietnamita.

Source: Empoderamientos y encadenamientos – Misceláneas de Cuba –
www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/5767faaa3a682e118c02a1b8#.V2lBIrh95h0

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