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Los cubanos, bajo el síndrome de Estocolmo por la muerte de Fidel Castro

Los cubanos, bajo el síndrome de Estocolmo por la muerte de Fidel Castro
Muchos cubanos que llevan toda la vida bajo el régimen se movilizan, de
forma espontánea o no, para llorar la muerte del líder revolucionario
DANIEL LOZANO La Habana@danilozanomadri

01/12/2016 21:14Una anécdota ilustra la dimensión del momento histórico
que vive Cuba. La novia de un conocido disidente se topó la madrugada
del miércoles con un gentío que llegaba de rendir homenaje a Fidel
Castro, desde la emblemática Plaza de la Revolución hasta una parada de
guaguas (autobuses) junto a la Universidad habanera. Obligada por las
circunstancias, compartió con ellos un rato y lo que escuchó y vio la
dejó atónita. Algunos lloraban, otros incluso se deshacían en halagos al
discurso de Nicolás Maduro, que levantó a la audiencia tras el
soporífero Daniel Ortega. Y todos añorando, al menos en esa noche, al
líder histórico de la revolución cubana. La mujer decidió salir a la
carrera en busca de su novio para darle un consejo crucial: “Dejen su
lucha, ustedes están a tiempo de salvar sus vidas. La gente extraña al
hombre, hasta veneración sienten por él”. Los medios cubanos aseguran,
como si fuera dogma de fe, que toda la isla despide y llora a Fidel
Castro. La multitudinaria presencia en las calles habaneras (dos
millones, según la versión oficial) y la Caravana de la Libertad
pareciera darles la razón ante los ojos de los enviados especiales y del
mundo, sorprendidos por la exuberancia oficialista. Pero, ¿es apoyo todo
lo que reluce? ¿Qué ocurre de verdad estos días en Cuba?”Los adherentes
activados por el luto son una minoría importante, sobre todo ancianos
que el natural organizado cobija y favorece. Y no sólo mayores”, estima
el politólogo cubano Armando Chaguaceda. “Ha pasado siempre que se va un
líder carismático, incluso en el declive de su vida y obra”, añade el
historiador, quien actualmente vive y trabaja en México y que en estos
días ha analizado de forma exhaustiva las exequias de Chávez, Franco,
Mao, Stalin y Pinochet. Los paralelismos entre el duelo a Hugo Chávez en
2013 y el actual a Castro son evidentes. En Venezuela, el oficialismo
quiso aprovechar la muerte de su líder para crear un culto metafísico en
torno al comandante supremo y así consolidar al chavismo. Uno de los
lemas más repetido aquellos días, que con el paso del tiempo se ha
mantenido, fue “Yo soy Chávez”. Hoy, en Cuba, la consigna favorita,
bajada desde la máquina de ideas revolucionarias, es “Yo soy Fidel”.
“Imagino que haya de todo, pero a la larga Fidel es un político muy
controvertido que deja un legado múltiple con errores y logros, y a la
hora de su muerte creo que muchas personas tratan de no olvidar la
transformación social que produjo en Cuba y los avances en este frente.
Es un símbolo para muchos cubanos, a pesar de sus fracasos en lo
económico y los costos políticos del sistema que instauró en la isla”,
asegura Pavel Gómez, economista y ex analista del Banco Central, quien
forma parte de Cuba Posible, críticos moderados.”¿Que si he ido a
despedir a Fidel? Asere (tío), tú estás loco. Sólo los organizados van.
Eso sí, el caballo era un salvaje [un calificativo de admiración y no
peyorativo, según la jerga cubana de la calle]”, asegura R.V., joven
peluquero que marca tendencias desde su garaje de Nuevo Vedado. “Los que
no sienten ese luto están fragmentados y ocultos, pero son seguramente
más”, calcula Chaguaceda.”Estamos presenciando el mismo andamiaje de las
movilizaciones habituales, no es del todo espontánea. Una parte asiste
por cumplimiento del deber del trabajo y la otra lo hace por respeto y
solidaridad”, sostiene la disidente Johanna Columbie, que milita en el
movimiento Somos Todos.Organizaciones opositoras, como la Unión
Patriótica de Cuba (Unpacu), ha denunciado agresiones de fanáticos
contra quienes se negaron a rendir homenaje al Líder Histórico, incluida
una embarazada. También se sabe de la presión existente para firmar en
el libro de la fidelidad revolucionaria, incluso con amenazas de
despidos o de pérdidas de ayudas estatales. Las explicaciones de unos y
otros en las calles abarcan distintos ángulos. “Yo no soy comunista,
pero sí fidelista. No conozco una sola cosa de esas que dicen que ha
hecho (represión)”, asegura un joven ingeniero al volante de un taxi del
Estado. “No tiene nada que ver conmigo, pero ha formado parte de mi vida
desde siempre”, añade otro jovencito en G, la avenida por la que
desfilan las tribus urbanas de La Habana. “Está saliendo el
agradecimiento de las masas con su estado de conformidad, una especie de
síndrome de Estocolmo en la peor de sus fases. Mucha gente lleva toda su
vida viviendo del sector estatal, unas migajas constantes que han
ayudado a su supervivencia mínima”, concluye Claudio Fuentes, activista
pro derechos humanos.

Source: Los cubanos, bajo el síndrome de Estocolmo por la muerte de
Fidel Castro | Cuba | EL MUNDO –
www.elmundo.es/internacional/2016/12/01/5840846922601d8a688b4627.html

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